martes, 7 de agosto de 2012

La madrugada y la Luna.


Entre el cielo negro y la tierra azul
estaba la Luna llena...  
Al despertarme. En la madrugada. Abriendo la ventana
en el cielo YO la vi.  

Entre blanca y azul. Entre los tejados. Mirando la tierra.
Curioseando, YO la vi.

Que no son dedos, que son como rabitos de lagartija
Entro corriendo, corriendo salgo cámara en mano: 
Y la Luna se me había escapado.

Ruborosa, vergonzosa, se escondió entre la bruma
con  la niebla,
  Y desde  lejos me dijo:

"Por favor,  fotos no". 


 
La madrugada y la Luna. Variaciones sobre el mismo tema.


Planeando sobre los  tejados, mirando 
la tierra azul.
Porque  llegué tarde a nuestra cita
la Luna se me enfadó.

Yo, estaba extasiada, contemplando cómo despierta
el mundo azul:
 Al niño que va al colegio.
La maestra que va a enseñar.

Las olas que vienen  y que van.

El  cálido viento que besa al pasar...


Y la Luna esperándome  por el día y por la noche

Estuvo todo el tiempo haciendo tiempo, platicando

con la Cruz del Sur
 y con su amigo, Carl Sagan.

 Nunca quedes con una Luna: son demasiado impacientes.


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