Mara, la madre, la de la piel de varios colores .
La hija tuvo una camada de gatitos.
Alguien se los llevó.
La hija de Mara estuvo casi quince días llorando.
Cuando Mara, la madre, la oir llorar
corría como una gacela para abrazarla.
Y su hija se calmaba su dolor entre los brazos de su madre.
Esto que digo es rigurosamente cierto.
Para que luego digan que los animales no tienen sentimientos.

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